Cuando tomé la decisión de venir a un país como Japón, tuve que hacer un profundo ejercicio de reflexión para asegurarme que era consciente de donde me estaba metiendo y que el japonés no iba a ser precisamente un idioma fácil de aprender. Durante mi aprendizaje del japonés, sabría que tendría abundantes momentos de ansiedad en los que me darían ganas de echarle las manos al cuello a la profesora, pero nada que no pudiera ser superado con una buena ración de autocontrol y preparación psicológica para esos momentos. Cuan equivocado estaba...
Llevo ya un tiempo estudiando esta lengua (8 meses ahora) y ha sido tan solo ayer cuando he sentido por primera vez la necesidad de contar la absoluta locura que este idioma es para un occidental.
En japonés existen 3 diferentes alfabetos. El primer alfabeto es el "hiragana". Sus símbolos representan sílabas, a diferencia del nuestro que representa letras. Esta compuesto de 46 símbolos, y se usa en japonés para cosas como escribir las particulas, conjugar los verbos, etc. Después está el alfabeto "katakana". Este esta compuesto de los mismos 46 símbolos, pero escritos de una forma diferente. Su diferencia radica en el uso. Se suele usar principalmente para escribir aquellas palabras que no son de origen japonés y que han sido tomadas de otros idiomas. Mi nombre, por ejemplo, se escribe en katakana. Y por último, el alfabeto de "kanjis", en el que ya no son símbolos, sino ideogramas, mucho más complejos que los anteriores, y estos ya no representan sílabas, sino que representa una idea completa. Este alfabeto fue tomado del alfabeto chino, y todavía conserva un excepcional parecido con este a pesar de los años que han pasado. De esta forma, aunque la lengua china y la japonesa son absolutamente diferentes tanto en pronunciación como en gramática, dado que las palabras representa una idea al completo, escribiendo te puedes llegar a entender con un chino. Este alfabeto se compone de unos 5.000 ideogramas, y pueden representar cualquier idea (coche, casa, amistad, simpatía) y cualquier acción (ir, venir, comprar, correr). A veces me gusta meterme un poquito con estos japos diciéndoles que tienen una lengua un poquito primitiva y que los occidentales pasamos la etapa de escribir con jeroglíficos hace ya unos miles de años. En realidad leer en japonés no es tan diferente a leer jeroglíficos :P
Bien, hasta aquí lo tenía todo bastante asumido, incluso antes de llegar a japón, y era consciente de que todo esto me esperaba al ponerme a profundizar en esta lengua. Esta lengua tiene una gramática mucho más simple que cualquier idioma occidental, con lo que no representa un excesivo problema dominarla, pero para lo que NO estaba preparado es para la tremenda especificidad de esta lengua. En japonés existen palabras específicas para absolutamente todo. Por ejemplo, para hablar de agua, tienes que diferenciar dependiendo de si hablas de agua fría (ohiya), agua caliente (oyu), agua templada (nurumayu) o simplemente agua (mizu). Y no, no creáis que vale usar siempre la palabra que es simplemente agua, "mizu" y ponerle delante el adjetivo de fría, caliente, o templado. No señor! porque para eso está la palabra específica. Es más, si se te ocurre usar la palabra "mizu" y le pones el adjetivo de caliente delante, porque en ese momento se te ha olvidado como es la palabra exclusivamente para "agua caliente", puede que no te entiendan lo que les quieres decirles. Son bastante cuadrados los pobres para esto.
Pero mi gran sorpresa en lo que respecta a la especificidad del idioma me la llevé ayer. Ayer, durante la clase de japonés, buscando aleatoriamente palabras en mi diccionario, di con la siguiente palabra: yuushou. No pude evitar empezar a partirme de la risa cuando vi la definición de lo que significaba esta palabra. "Yuushou", una palabra tan simple como esta puede encerrar un significado tan complejo que no tiene lógica. La definición era:
Yuushou: (sust.) urgirle a uno beber otra copa de buen vino durante un banquete.
Ahí queda eso! Claro! esta palabra es fundamental! Si alguna vez os encontráis en un banquete en Japón, y os urge beber otra copa de buen vino, pues le decís al compañero de al lado, o incluso al camarero, "yuushou", y no hace falta que digáis nada más. Todo queda dicho, todo esta claro. Pero ojo! que si lo que os urge beber es un "Don simón" en vez de un Rioja, seguramente no podáis aplicar esta palabra, por la diferencia de matiz.
La madre que los parió.